Situada entre Itapira y Santo Antônio de Posse, São José es una antigua finca cafetera que data de finales del siglo XIX. Actualmente es un referente en agroecología y producción orgánica de lácteos artesanales. También se dedica a la ganadería, la agrosilvicultura, la reforestación y, además, ofrece actividades de turismo rural.
Construida en 1895, la finca vivió el apogeo del ciclo del café en São Paulo. Su arquitectura sigue el estilo típico de las fincas de la época, con porches, pocas plantas, tejados a dos aguas y construcciones de una sola planta.
Hoy en día, además de seguir siendo una finca productora, São José también funciona como alojamiento y utiliza las antiguas construcciones para recibir a los visitantes. El antiguo granero de café, por ejemplo, es actualmente el lugar donde se sirven las comidas.
En cuanto a las antiguas casas de la colonia, que formaban una especie de pueblo obrero y albergaban a los trabajadores, hoy son alojamientos rurales. Se han conservado las características originales desde su construcción, pero se han adaptado para garantizar más comodidad a quienes las alquilan.
La finca São José en la Ruta del Queso Paulista
El reconocimiento del Gobierno del Estado se debió a la producción de lácteos y al turismo relacionado con el queso. Al visitar la finca, puedes ver de cerca parte del proceso de producción. Degustar los quesos durante el desayuno y comprar productos en la tienda de la propia Finca São José.
Los quesos que se producen allí son, en su mayoría, frescos y elaborados con leche ecológica. Además, la finca también ofrece en su gama de productos mantequilla , ricotta, yogures, requesón y otros productos lácteos.
En general, la finca también comercializa hortalizas, frutas variadas y verduras. Además, cuenta con una panadería en la propiedad.
Una de las principales características distintivas de São José es el principio de la agroecología. Se aplica desde el manejo del suelo, sin pesticidas, hasta la comercialización de los productos. También valoran mucho la conciencia socioeducativa, ofreciendo cursos y opciones de turismo pedagógico.
¿Cómo visitar la finca?

La finca está abierta todos los días al público en horario comercial. Sin embargo, debido a la gran demanda, los fines de semana es necesario contactar previamente con la finca para garantizar la atención. La entrada es gratuita, y el visitante solo paga lo que consuma en la tienda o en el comedor.
También existe la posibilidad de realizar visitas guiadas o técnicas, rutas de senderismo y actividades educativas con colegios, así como cursos y talleres. Este tipo de eventos se organizan en colaboración con instituciones y se anuncian en las redes sociales oficiales de la finca, junto con la información para reservar con antelación.

Por su parte, el alquiler de las antiguas casas coloniales se puede hacer a través de Airbnb y cuenta con todas las comodidades, con cama, mesa, baño e internet. Es decir, puedes trabajar desde casa y relajarte en medio de la finca.
Además, el desayuno que sirven allí es otro punto fuerte, con productos propios y una gran variedad de opciones en el menú.