En el siglo XIX, en el tradicional barrio de Bixiga, a orillas del arroyo Saracura, nació uno de los primeros quilombos urbanos de São Paulo: el Quilombo Saracura.
El arroyo, bordeado por una densa vegetación, tenía manantiales que los esclavos utilizaban como rutas de fuga. Algunas familias vivían cerca, en su mayoría vendedores de hierbas, cocineras y lavanderas, que utilizaban las aguas para actividades domésticas. La región también albergaba espacios de religiosidad afrobrasileña.
Estas características le valieron el sobrenombre de «Pequeña África». Expresión utilizada para referirse a lugares que albergan grandes concentraciones de población negra, además de tener la cultura africana presente en la vida cotidiana.
El vai-vai y el quilombo Saracura
Fundada en 1930, la escuela de samba es una de las más tradicionales del estado y antes se conocía como Saracura, por formar parte de la región a orillas del arroyo. Al principio era solo un grupo de sambistas que animaban a un equipo de fútbol, pero con el paso del tiempo se estableció como grupo carnavalesco.
La escuela ya ha tenido tramas en homenaje al Quilombo Saracura, poniendo de manifiesto la presencia de sus sambistas en la región, ya sea en los terreiros o en los cortiços, convirtiendo a la escuela en portavoz de la memoria local. Incluso ha habido una movilización reciente de la escuela para reivindicar la preservación de la memoria del quilombo.
Hallazgos arqueológicos
Durante las excavaciones para la construcción de la línea 6 naranja, se descubrieron más de 20 000 artefactos arqueológicos. Entre ellos, vajillas y cerámicas, ropa, pipas y collares asociados a religiones de origen africano.
Además de posibles estructuras de un templo religioso. Algunos objetos datan de los siglos XIX y XX, lo que refuerza la hipótesis de que pertenecen al Quilombo Saracura.
Actualmente, la región se ha convertido en un yacimiento arqueológico preservado por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional, que supervisa las excavaciones en curso.
Las obras de la Línea 6-Naranja, rebautizada como Saracura en su honor, avanzan poco a poco, con actividades más críticas debido a las excavaciones arqueológicas. La entrega está prevista para 2027.