La verdadera joya escondida entre las playas de la costa, la playa de Castelhanos suele aparecer en las listas de las playas más bonitas de Brasil. Encanta a los visitantes no solo por la transparencia de sus aguas, sino también por su curioso diseño geográfico en forma de corazón cuando se ve desde arriba.
Situada en el archipiélago de Ilhabela, la playa está a unas 3 horas y media de la capital. La región es el destino ideal para quienes planean escapar del caos de la ciudad e ir a la costa este verano. Si buscas un escenario que combine la conservación del medio ambiente con unas vistas de postal, la bahía te ofrece la experiencia única de desconectar de la rutina urbana.
Naturaleza preservada y cultura caiçara en la costa
La playa de Castelhanos se encuentra dentro de una reserva ecológica, lo que garantiza un contacto profundo con el ecosistema de la Mata Atlántica. Además del mar de aguas cristalinas, el turista también puede explorar los alrededores por senderos. Visita las cascadas de la región o sube a los miradores que ofrecen una amplia vista de la extensión de la costa.
Aunque el lugar conserva su aspecto salvaje, la infraestructura ofrece quioscos y restaurantes gestionados por la comunidad caiçara local. Por eso, la estancia acaba convirtiéndose también en una inmersión cultural, donde puedes degustar la gastronomía local.
Además de conocer el modo de vida de los habitantes tradicionales del parque, lo que enriquece la experiencia. Haciendo que el viaje sea mucho más que un simple día de playa.
¿Cómo planificar tu visita a la playa de Castelhanos?

Forma parte del Parque Estatal de Ilhabela, uno de los bosques preservados más grandes del estado, por lo que el acceso está restringido. Para llegar al destino, hay que recorrer una carretera de tierra de 15 kilómetros; el trayecto requiere vehículos 4×4. Si no tienes un vehículo adecuado, es habitual contratar excursiones en jeep que realizan el transporte de forma segura a través del bosque.
Otra alternativa es llegar a la bahía en barco o recorrer un sendero a pie. Sin embargo, independientemente de la opción que elijas, es fundamental planificarlo con antelación, ya que hay un límite diario de entrada de vehículos motorizados en la reserva.
Por último, un consejo extra para cualquier visitante de la isla: no te olvides de meter repelente en la mochila.