La idea de navegar por el río Tietê no suena muy agradable hoy en día, al menos no en el tramo que atraviesa la capital. En el futuro, sin embargo, esa impresión podría cambiar. Y es que un ambicioso proyecto del ayuntamiento propone implementar un sistema de transporte fluvial en São Paulo, transformando los ríos y embalses de la capital en corredores de movilidad.
La iniciativa dio sus primeros pasos en 2024, con la inauguración del Aquático SP en el embalse de Billings. El nuevo medio de transporte permitió al público viajar entre las terminales de Mar Paulista y Parque Linear Cantinho en solo 17 minutos —un trayecto que, por tierra, podría durar hasta 2 horas.
En pocos años, el transporte fluvial en Billings ha atendido a más de un millón de personas y mantiene un índice de satisfacción superior al 90 %. ¿Veremos pronto lo mismo en las aguas del Tietê?

Planificación y expansión: São Paulo podría tener un «metro acuático» para 2054
El Plan Municipal Hidroviario (PlanHidro SP), también conocido como «metro acuático», pretende convertir los cursos de agua de la ciudad en auténticas avenidas. El calendario prevé consolidar las operaciones en los embalses de Billings y Guarapiranga para 2031, con ecopuertos y conexiones con los sistemas de autobús, tren y metro.
A largo plazo, el objetivo es ampliar el sistema a los ríos Pinheiros y Tietê. Ambos requieren una planificación más compleja, ya que primero hay que recuperarlos desde el punto de vista medioambiental.
La propuesta prevé que el río Pinheiros reciba las primeras embarcaciones de pasajeros en aproximadamente diez años. Se espera que el proyecto esté terminado en 2054, año en el que la capital celebrará sus 500 años. La intención es que, para entonces, el río Tietê esté en condiciones de recibir el transporte fluvial y se integre a la red de transporte de São Paulo.
