La «Times Square Paulistana», una iniciativa que ha dividido opiniones desde su anuncio en febrero de este año, acaba de ser suspendida por la justicia. Firmada con carácter preliminar por la jueza Celina Kiyomi Toyoshima, del 4.º Juzgado de Hacienda Pública de São Paulo, la medida suspende temporalmente la instalación de pantallas gigantes en el Centro Histórico.
El veredicto pone de relieve las dudas sobre el impacto de la propuesta en el paisaje urbano, impidiendo, aunque sea de forma provisional, la creación de una manzana al estilo de Nueva York en la metrópoli.

Recuerda el proyecto de la «Times Square Paulistana»
Conocido oficialmente como Boulevard São João, el plan propone instalar pantallas LED en las fachadas de edificios históricos de la República. La zona elegida es el cruce de las avenidas Ipiranga y São João, cerca del Bar Brahma y de edificios emblemáticos como el Copan y el Ipiranga 165, el antiguo Hotel Hilton.
El Ayuntamiento argumenta que la intervención crearía un polo de entretenimiento como el «Times Square» de Nueva York, atrayendo turistas y estimulando la economía local. Las autoridades también defienden que un mayor flujo de gente e aría más seguridad a la zona, frenando la degradación del espacio público.
Por otro lado, los detractores de la «Times Square Paulistana» argumentan que la propuesta flexibiliza la Ley Ciudad Limpia, que combate la contaminación visual en la capital. Los expertos advierten, además, que la instalación de pantallas LED en el Centro Histórico degradaría el patrimonio de la zona y no resolvería el problema de la inseguridad de verdad.

Una sentencia judicial señala el riesgo de daños y la falta de transparencia
La suspensión de la «Times Square Paulistana» se produjo después de que una acción popular cuestionara el impacto de las intervenciones planeadas por el gobierno. Para justificar la medida cautelar, la Justicia citó la falta de transparencia sobre los acuerdos con la iniciativa privada, la magnitud de la obra y el daño potencial a la población.
La jueza también exigió que el Ayuntamiento de São Paulo y el resto de implicados en el proyecto presenten una serie de documentos. Entre ellos, el acuerdo de cooperación con la iniciativa privada y los dictámenes técnicos de los organismos de urbanismo y patrimonio.
Los promotores aún pueden presentar un recurso ante el propio Tribunal de São Paulo, solicitando la flexibilización o la anulación de la medida cautelar. Mientras tanto, cualquier obra relacionada con el proyecto está prohibida y el Centro Histórico sigue como de siempre, sin las luces de una posible Times Square.
