¿ Sabías que Piedade es la «Capital Nacional de la Alcachofa»? El municipio, fundado en 1840, cuenta con una extensa superficie de cultivo y una gran producción agrícola. Destaca sobre todo el cultivo de alcachofas, ya que la ciudad representa entre el 65 % y el 90 % de la producción de Brasil.
Durante el siglo XIX, Piedade no era más que un pueblecito formado por familias que habían llegado desde Sorocaba, a orillas del río Pirapora.
Pero entre 1831 y 1835, el pionero Vicente García construyó una capilla tras recibir una imagen de Nuestra Señora de la Piedad. La fecha de fundación del municipio se consideró la misma en la que se bendijo la capilla: el 20 de mayo de 1840.
Actualmente, Piedade forma parte de la Región Metropolitana de Sorocaba y de la Macrometrópole Paulista. Con una superficie de aproximadamente 746,86 kilómetros cuadrados, la ciudad cuenta hoy con 54 000 habitantes y se considera de baja densidad demográfica.
Piedade, la «Capital Nacional de la Alcachofa»

El clima más templado y el suelo fértil de la ciudad favorecen la producción agrícola local. Hoy en día, Piedade es reconocida como la «Capital Nacional de la Alcachofa» por su elevada producción de esta hortaliza, que supone más de la mitad del cultivo en el país.
En la región hay unas 120 hectáreas de superficie cultivada, y en el cultivo participan al menos 20 familias de productores. Es decir, el sistema se nutre principalmente de la agricultura familiar.
Pero no son solo las buenas condiciones del suelo las que permiten una cosecha anual abundante; los productores también usan técnicas de inducción hormonal e incluso dos cosechas para ampliar el cultivo.
Además de las alcachofas, la agricultura de Piedade también produce fresas, caquis, flores y otras hortalizas. La ciudad destaca por la variedad de productos que abastecen a los mercados locales y a los centros de distribución del Gran São Paulo.
Según datos del ayuntamiento, alrededor del 60 % de la economía del municipio gira en torno a la agricultura.
¿Qué hacer en Piedade?

Piedade también se consolida como un destino ideal para el turismo rural y gastronómico. La ciudad, situada a unos 130 kilómetros de la capital, tiene una fuerte influencia de la cultura japonesa en su gastronomía, en sus festivales y en las fincas familiares abiertas al público.
Hay algunas rutas interesantes de turismo rural en los barrios de Vila Élvio e Itupararanga. Además de las posadas y los restaurantes de comida casera, el visitante también puede disfrutar de la experiencia de «recoger y pagar», que te acerca a la naturaleza.
En la región también hay cascadas como la de Bernardo Alemão y rutas por fincas con experiencias gastronómicas y agrícolas. Además, los turistas también pueden disfrutar de las floraciones de temporada.