Una gran noticia para los amantes del arte: ¡el Museo de la Casa Brasileña, la única institución del país especializada en arquitectura y diseño, por fin tendrá un nuevo hogar! Tras tres años sin sede fija, la fundación se instalará en una residencia histórica en el Valle del Paraíba, creando un nuevo centro cultural en el interior de São Paulo.
El fondo de la institución reúne muebles y objetos que cuentan la historia del hogar brasileño desde el siglo XVII hasta el XXI. La colección nos ayuda a entender la evolución de las costumbres domésticas, siendo esencial para salvaguardar la memoria colectiva del país.

De Faria Lima al interior de São Paulo
El museo funcionó durante décadas en el Solar Fábio Prado, en pleno corazón financiero de la ciudad. Al principio, la mansión neoclásica de 1945 sirvió de residencia al exalcalde Fábio da Silva Prado y a su esposa, Renata Crespi. Tras la muerte de su marido, Renata donó la propiedad a la Fundación Padre Anchieta, que cedió el espacio a la colección de diseño.
El Museo de la Casa Brasileña ocupó esa dirección hasta abril de 2023, cuando el contrato entre la Secretaría de Cultura y la Fundación llegó a su fin. Sin sede física, la institución despidió a su plantilla y archivó el fondo, lo que generó preocupación en el ámbito cultural. ¡ Por suerte, este paréntesis ha llegado a su fin con el anuncio de la nueva sede!

Casa Olivo Gomes: el nuevo destino del Museo de la Casa Brasileña
El Museo de la Casa Brasileña se instalará en la Residencia de Olivo Gomes, un edificio modernista en São José dos Campos. Diseñado por el arquitecto Rino Levi y con el paisajismo de Burle Marx, el inmueble se inauguró en 1951 para el empresario del mismo nombre, entonces propietario de Tecelagem Parahyba.
La Residencia de Olivo Gomes se encuentra en el Parque de la Ciudad Burle Marx, uno de los espacios verdes más importantes de la región. Actualmente, el edificio está siendo reformado para acoger las exposiciones y el fondo de la institución. Se prevé que la nueva sede se inaugure en mayo de 2026, ¡convirtiéndose en una visita obligada para quienes buscan historia y cultura en el interior de São Paulo!
