Si buscas destinos fuera de lo común, es buena idea descubrir qué hacer en Cananéia. Situada en una isla en el extremo sur de São Paulo y a la que solo se puede llegar en barco, esta pintoresca ciudad colonial es un tesoro histórico y ecológico que los habitantes de São Paulo aún no han explorado mucho.
La ciudad de 12 000 habitantes está a 265 kilómetros de la capital y es, según algunas fuentes, el pueblo más antiguo de Brasil. Aunque el título oficial de primera ciudad le corresponde a São Vicente, las historias locales sugieren que hubo presencia portuguesa en Cananéia incluso antes de 1500, lo que la sitúa en la ruta de los destinos que conservan la memoria colonial brasileña.
Aunque no hay pruebas históricas definitivas, algunas fuentes señalan que el portugués Cosme Fernandes, el «Bacharel de Cananéia», habría llegado a la costa del extremo sur de São Paulo en 1498. Exiliado por la Corona portuguesa, habría vivido entre los indígenas de la región incluso antes de la expedición de Pedro Álvares Cabral.

¿Qué hacer en Cananéia, el primer asentamiento de Brasil?
Ecoturismo y playas desiertas en el extremo sur
En 2022, la guía internacional Condé Nast Traveler eligió a Cananéia como uno de los mejores destinos ecológicos del mundo. Las bellezas naturales también llevaron a la UNESCO a reconocer la ciudad como Patrimonio Natural de la Humanidad, así que puedes esperar una inmersión total en la naturaleza durante el viaje.
Con más de 40 000 hectáreas, el Parque Estatal Lagamar de Cananéia es una parada obligatoria. Esta gran zona de conservación alberga playas desiertas, cascadas, ríos y un acuario natural, por lo que es el lugar perfecto para pasear, nadar o dar paseos en barco.
Añade también la Isla do Cardoso a tu itinerario, donde el parque estatal del mismo nombre protege senderos por la Mata Atlántica, cascadas y paisajes vírgenes. Destaca la playa de Marujá, cuyas aguas cálidas y cristalinas son el escenario perfecto para desconectar de la rutina urbana.

Inmersión cultural en el Centrinho
Al pasear por el centro histórico de Cananéia, tendrás la impresión de visitar una ciudad que se ha detenido en el tiempo. La región conserva calles empedradas y casas coloridas de los siglos XVIII y XIX, que le dan un toque pintoresco al paisaje costero.
Allí también encontrarás la Iglesia Matriz de San Juan Bautista, construida en 1577 como fortaleza contra los invasores. En una época en la que los piratas ingleses y holandeses avanzaban por la región, las paredes del templo se dotaron de saeteras, pequeñas aberturas que permitían a los arqueros disparar sin ser vistos. Por eso, es una visita imprescindible tanto para los fieles como para los entusiastas de la historia de Brasil.
