Si busca una aventura cerca de la capital, Cachoeira da Torre es el lugar perfecto para escapar de la rutina y conectar con la naturaleza sin tener que ir muy lejos. Con unas vistas impresionantes, ha ido ganando popularidad entre los excursionistas y los amantes del ecoturismo, y no es para menos.
Situado a sólo una hora de São Paulo, la experiencia comienza en São Bernardo do Campo, donde empieza el sendero monitorizado. Es el tipo de viaje ideal para los que quieren un día entero de inmersión en la Mata Atlántica, con paisajes exuberantes de principio a fin.

Visite la imponente Cascada de Torre
Con unos increíbles 130 metros de caída de agua, la Cascada de la Torre impresiona por su altura y por el paisaje que la rodea: una pared rodeada de densa vegetación, los sonidos de la selva y ese ambiente mágico que sólo la Mata Atl ántica proporciona.
Para vivir esta experiencia, hay que enfrentarse a un sendero de 9 kilómetros, con un nivel de dificultad moderado/intenso, realizado exclusivamente con vigilancia dentro de Caminhos do Mar. La caminata puede costar un poco de aliento, pero la recompensa final merece cualquier esfuerzo: una piscina natural de aguas cristalinas y una vista totalmente virgen, perfecta para relajarse, fotografiar o simplemente contemplar.

Consejos para visitar esta joya natural:
¿Tiene ganas de visitar la Cachoeira da Torre? Entonces tenga cuidado: las entradas son limitadas y deben reservarse con al menos 3 días de antelación en el sitio web oficial de Caminhos do Mar. Las salidas tienen lugar todos los días de apertura del parque, siempre a las 8:00 en punto en la taquilla de São Bernardo.
El recorrido total dura entre 6 y 7 horas, dependiendo del ritmo del grupo. Así que vaya preparado: lleve zapatillas de deporte o botas de montaña, agua, un tentempié y evite las chanclas o el calzado abierto, ya que el camino puede estar embarrado, pedregoso e irregular. Es aventura, naturaleza y paz, todo en uno. Perfecto para recargar las pilas.