Situada en Praia Grande, la Fortaleza de Itaipu demuestra que la costa de São Paulo guarda reliquias que van mucho m e allá de un simple baño en el mar. El complejo, que data de 1902, cuenta con tres fuertes distintos, cuyo objetivo antiguamente era proteger el puerto de Santos.
La estructura sigue bajo el control del Ejército Brasileño y hasta ha acogido al mismísimo Pelé. El crack hizo el servicio militar en la Fortaleza de Itaipu en 1959, como recluta en el 2.º Grupo de Artillería Costera Ligera (ahora 2.º GAAAe), un año después de ganar la Copa del Mundo en Suecia.
Hoy en día, el complejo conserva una arquitectura militar centenaria y senderos por la Mata Atlántica, además de miradores con unas vistas privilegiadas de la Baixada Santista. ¡Descubre su historia y sus misterios!

Papel estratégico y los túneles secretos del complejo
A lo largo del siglo XX, la Fortaleza de Itaipu fue escenario de grandes conflictos. Durante la Revolución Constitucionalista de 1932, por ejemplo, las tropas de São Paulo usaron sus cañones para bombardear barcos del gobierno federal. Ya en la Segunda Guerra Mundial, los fuertes se convirtieron en puntos estratégicos de vigilancia contra posibles ataques del Eje a la costa brasileña.
Una curiosidad es que, para garantizar la eficacia de las tropas en esos conflictos, la fortaleza desarrolló una red de pasadizos subterráneos. Los túneles conectaban los depósitos de munición con el e , lo que permitía transportar materiales sin exponerse a ataques aéreos o navales enemigos.

¿Cómo visitar la Fortaleza de Itaipu?
Una gran duda de los turistas es cómo visitar el lugar. Para decepción de los curiosos, las visitas guiadas están suspendidas desde 2023 y no hay previsión de que se reanuden. Según las autoridades, la restricción se debe a que el espacio es una zona militar activa y de preservación ambiental.
Seguimos deseando que, en el futuro, la Fortaleza de Itaipu vuelva a abrir sus puertas como punto turístico de Praia Grande. Hasta entonces, los túneles ocultos y los imponentes cañones que protegieron la costa de São Paulo solo son accesibles a través de fotos y en el imaginario de la población civil.