¿ Te has imaginado alguna vez caminar por la arena y ver cómo brillan tus huellas, u observar olas que parecen iluminadas por neón? Aunque parezca una escena de una película de fantasía, ¡ es posible encontrar playas que brillan en la oscuridad en la costa de São Paulo!
Este raro fenómeno se debe a la bioluminiscencia marina, un fenómeno científico causado por seres microscópicos. El estado de São Paulo cuenta con registros sorprendentes, especialmente en la costa norte y en el extremo sur, donde las playas se convierten en espectáculos luminosos de la naturaleza.

Descubre la «magia» que hay detrás del fenómeno
La bioluminiscencia marina se produce cuando ciertos organismos, como las algas y las bacterias, sufren reacciones químicas que emiten luz. El proceso implica una molécula llamada luciferina que, al reaccionar con el oxígeno, libera energía en forma de luz. A simple vista, el resultado es el brillo azul verdoso que vemos en las olas o en la arena mojada.
Aunque animales más grandes, como los calamares y las medusas, también producen su propia luz, en la costa de São Paulo el fenómeno suele deberse a unas microalgas conocidas como dinoflagelados. Estos microorganismos emiten luz cuando reciben estímulos mecánicos, como el vaivén de las olas o los pasos de alguien a la orilla del mar.
Descubre las playas que brillan en la oscuridad en São Paulo
El extremo sur de São Paulo es un destino tradicional para observar la bioluminiscencia marina, más concretamente en Cananéia y en la isla de Cardoso. Sin embargo, recientemente el fenómeno ha cautivado a los habitantes de la costa norte, con registros de playas brillantes en Ilhabela y Ubatuba. Según los vecinos, daba la impresión de que el mar estaba «en llamas».
No hay una época concreta para este fenómeno, pero la mayoría de los casos se dan en verano y a principios de otoño. Esto se debe a que, en esas estaciones, las aguas suelen estar más cálidas y ricas en nutrientes tras los periodos de lluvia, lo que favorece la proliferación de microalgas.
Para observar mejor el fenómeno, elige las noches de luna nueva y lugares con poca iluminación artificial. ¡Al fin y al cabo, hay que estar en la oscuridad para percibir el sutil brillo de la naturaleza!