¿Te has imaginado alguna vez ir al cine en una sala construida en 1929? ¡Pues pronto podrás! Dentro del Edificio Martinelli, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, el Cine Rosário volverá a abrir sus puertas de la mano del Grupo Tokyo, que ha anunciado una inversión de 25 millones de reales y prevé su reapertura para 2028.
Con el objetivo de recuperar el cine al aire libre, la nueva reapertura también busca aprovechar el espacio de otras formas, convirtiéndolo en un escenario para obras de teatro y otras actuaciones.
El pasado del Cine Rosário

Inaugurado en el edificio en septiembre de 1929, el Cine Rosário tiene una autoría sobre la que especulan los investigadores, que atribuyen la obra principalmente a Ítalo Martinelli, hijo del dueño del proyecto.
Pero te equivocas si piensas que el cine siempre estuvo en los planes de la familia; al contrario, el Cine Rosário surgió precisamente de un imprevisto. Las obras de ese imponente edificio afectaron a las estructuras del edificio vecino, que hasta entonces pertenecía a Stella Penteado da Silva Prado.
Fue entonces cuando Giuseppe Martinelli decidió comprar el inmueble para derribarlo e incorporarlo al Martinelli. A esta ampliación se le dio el nombre de «Bloco do Cinema».
La sala de cine tenía capacidad para unos mil espectadores y destacaba por ser un espacio de gran prestigio.
De hecho, a su inauguración el 2 de septiembre asistieron amigos y familiares del grupo Martinelli, además de autoridades, empresarios y miembros de la élite. La primera película que se proyectó fue *O Pagão* (*The Pagan*), protagonizada por Ramón Novarro. Al día siguiente, el cine abrió sus puertas al público en general.
Su estructura destacaba por ser un espacio lujoso que recordaba mucho a un teatro, con decoración en polvo de oro, detalles que evocaban el mármol de Carrara y lámparas checas.
La visita de Walt Disney
En agosto de 1941, durante el estreno del largometraje «Fantasía», Walt Disney acudió al Cine Rosário como parte de su gira promocional de la película. Disney se quedó en Brasil unas tres semanas, con un propósito que iba mucho más allá de una mera iniciativa comercial.
Con el apoyo de la Oficina del Coordinador de Asuntos Interamericanos (OCIAA) de EE. UU., su viaje a Brasil formaba parte de la «Política de Buena Vecindad» estadounidense, que buscaba acercar a Estados Unidos a los países latinoamericanos durante la Segunda Guerra Mundial.
La propuesta de reapertura

Sin pretender vincularse a ninguna cadena de cines, la reapertura del Cine Rosário contará con una programación propia, con estrenos, sesiones especiales, encuentros con directores y artistas, además de la proyección de clásicos.
Además, la nueva estructura pretende acoger obras de teatro y convertirse en un punto de encuentro cultural.
Aunque se encuentra en el mismo espacio que el Martinelli, la estructura actual no conserva lo que había en la sala en 1929. Por eso, el proyecto de restauración firmado por Fábio Floriano apuesta por combinar fragmentos históricos con soluciones actuales y modernas en cuanto a acústica, equipamiento, seguridad y accesibilidad.
Una de las características que se van a conservar son las pinturas del techo, descubiertas bajo los falsos techos que se añadieron más tarde.
La apertura está prevista para 2028, aunque esto podría cambiar dependiendo de las autorizaciones necesarias para las obras. Aunque no han dado cifras, la organización confirma que la sala tendrá un aforo menor que antes debido a las nuevas normas de accesibilidad.