Hace poco publicamos un artículo sobre la Descida da Santa, la impresionante procesión de barcos que se celebra cada año en el Valle del Ribeira. Lo que pocos saben es que hay una tradición parecida aquí mismo, en el Gran São Paulo: la Fiesta de Nuestra Señora de los Navegantes, en São Bernardo do Campo.
La celebración une la fe con las tradiciones ribereñas al organizar una procesión náutica en las aguas del embalse de Billings. Y, aunque es uno de los eventos más auténticos de la región, esta manifestación cultural sigue siendo poco conocida por los habitantes de la capital paulista.
Pero no te preocupes: ahora te contamos todos los detalles para que conozcas este impresionante desfile naval.
Fiesta de Nuestra Señora de los Navegantes: de las barcazas de madera al patrimonio del ABC
Mucho antes de que existiera el embalse de Billings, el antiguo Río Grande ya servía como un importante corredor para el transporte fluvial de madera y carbón. En aquella época, las comunidades que vivían alrededor del río tenían la costumbre de pedir la intercesión de Nuestra Señora de los Navegantes, considerada la patrona de los viajeros de las aguas.
A mediados de la década de 1950, los ribereños oficializaron la tradición de realizar una procesión náutica en honor a la Santa. En aquella época, los fieles utilizaban barcazas y barcas de madera a modo de «capillas flotantes», trasladando la imagen por la inmensidad del Billings.
Con el paso de las décadas, el evento se ha convertido en un símbolo local, manteniendo viva la conexión entre la comunidad, el medio ambiente y la memoria de quienes vivían de la pesca en la región.

La procesión anual de São Bernardo do Campo
Actualmente, la fiesta de Nuestra Señora de los Navegantes se celebra siempre el primer domingo de febrero. El programa empieza por la mañana, con una procesión que sale de las capillas locales hacia el barrio de Riacho Grande.
En cuanto la imagen llega a la orilla del Billings, los devotos inician la procesión acuática en una embarcación decorada, acompañada de barcos adornados con flores y banderas. Todo ello amenizado por fuegos artificiales, cánticos y oraciones de los fieles.
Además de su importancia religiosa, la fiesta sirve como un retrato de la comunidad ribereña del Gran São Paulo. El desfile también recupera, aunque sea simbólicamente, la antigua función navegable del río Grande, perdida en su mayor parte tras la construcción de la presa.
Por último, la fiesta de Nuestra Señora de los Navegantes impulsa la economía local. La afluencia de residentes y turistas da vida a los restaurantes, quioscos y al artesanado regional, consolidando esta fecha como un pilar de la identidad cultural del Gran ABC.
