Usted ya conoce Paranapiacaba, la pintoresca villa inglesa de la región metropolitana de São Paulo. Pero, ¿sabía que el litoral paulista también tiene una encantadora aldea de estilo inglés? Vila de Itatinga está en Bertioga, a sólo 2,5 horas de la capital, ¡y es uno de esos tesoros escondidos que tanto nos gustan aquí en São Paulo Secreto!
¡Conozca Vila de Itatinga!
Su historia comenzó en 1910 con la fundación de la Central Hidroeléctrica de Itatinga (CHI). La villa se inspiró en la arquitectura inglesa del siglo XX y estaba destinada a albergar a los trabajadores de la central . Casas, una panadería, una escuela… todo en un mismo lugar, creando una pequeña comunidad dentro de Bertioga.

Hoy, 115 años después, la HPP sigue en pleno funcionamiento. Podemos mencionar que el 30% de la energía del Puerto de Santos – el mayor complejo portuario de América Latina – proviene de Itatinga, por ejemplo. Asimismo, el pueblo sigue en pie, albergando a los empleados de la central en las mismas instalaciones que en el siglo pasado.
El lugar alberga unas 70 viviendas -pequeñas casas de madera con jardines de flores, diseminadas a lo largo de calles adoquinadas-. Abierta a los visitantes desde 2024, Vila de Itatinga le transporta cien años atrás en el tiempo, con su arquitectura y ambiente conservados de aquella época.
Además de todo esto, el viaje hasta la villa es una delicia especial. Primero hay que cruzar el río Itapanhau en barco, y después atravesar la Serra do Mar en un histórico teleférico. Una vez allí, es hora de explorar el pueblo: desde las casitas hasta la Capilla de Nossa Senhora da Conceição o el campo del Atlético Clube, ¡hay mucho que ver!

¿Cómo visitarlo?
La Oficina de Turismo de Bertioga y la Autoridad Portuaria de Santos (APS) han abierto Vila de Itatinga a los visitantes, pero hay que tener en cuenta algunas normas. Las visitas se realizan los sábados y domingos, por la mañana y por la tarde, y siempre deben ir acompañadas de un guía acreditado.
Si está interesado en visitarlo, debe ponerse en contacto con un guía local o, si lo prefiere, con una agencia de turismo acreditada. También puede ponerse en contacto con la Asociación Bertioguense de Ecoturismo (ABECO), que podrá informarle sobre la visita. Las visitas guiadas cuestan entre 100 y 200 reales de media, con descuentos para los residentes en Bertioga.