Conocida como el «paraíso lejos de la costa», Rifaina es un auténtico tesoro del interior de São Paulo. Situada en el noreste del estado, en la frontera con Minas Gerais, la ciudad va mucho más allá de los viajes típicos. Por eso, ¡te contamos ahora qué hacer en Rifaina, con naturaleza, playa de agua dulce e incluso turismo submarino!
El municipio está a 465 km de la capital de São Paulo, unas 5 horas y 30 minutos por carretera. A pesar de la distancia, el viaje merece la pena por sus atracciones fuera de lo común, como el lago de Jaguara. Formado en 1970 tras la construcción de la presa del río Grande, ¡alberga la emblemática ciudad sumergida de Rifaina!

Playa de Rifaina: sol, aguas cristalinas y paseos en barco
Para los que queréis relajaros a orillas del agua, la playa de Rifaina es el lugar perfecto. Cuenta con 1,5 kilómetros de costa, con quioscos y embarcaderos ideales para disfrutar de los días soleados. Además, esta pequeña playa es el punto de encuentro para los aficionados a los deportes acuáticos, como el kayak, el stand up paddle, las motos acuáticas o los paseos en lancha.
Si no te va el turismo náutico, no pasa nada: la ciudad también ofrece opciones en tierra firme. Puedes dar tranquilospaseos entre la vegetación del Cerrado y la Mata Atlántica, contemplar el paisaje del lago de Jaguara desde el mirador del Bálsamo u observar aves en el Parque Ecológico Geraldo Jorge, por ejemplo. ¡Por no hablar de todas las cascadas y rutas de cicloturismo de la región!

Descubre la fascinante ciudad sumergida de Rifaina
La atracción más peculiar del destino se encuentra en las profundidades del lago de Jaguara. La construcción de la presa para la generación de energía también provocó la aparición de una ciudad sumergida en Rifaina, con casas, puentes, vías férreas e incluso una estatua del Cristo de 2 metros de altura y 200 kilos.
El municipio se convirtió entonces en un punto de referencia para el buceo que atrae a buceadores de distintos niveles. Para vivir la experiencia, el mejor consejo es visitar Rifaina en la estación seca (entre mayo y noviembre), cuando la visibilidad puede llegar a los 20 metros.
Si lo que te apetece es tomar el sol y practicar deportes en la orilla, te recomendamos viajar en los meses más cálidos ( entre diciembre y marzo). Sea cual sea la época, los encantos de Rifaina te garantizan un viaje inolvidable por el interior de São Paulo.
