La isla de Couves es uno de los destinos más deseados de la costa de São Paulo, y no es una exageración. A unas tres horas de la capital, en Ubatuba, se ha convertido en una referencia en lo que se refiere a mar cristalino, naturaleza preservada y esa sensación de exclusividad que transforma un simple paseo en una experiencia inolvidable.
Apodada «acuario natural», la isla impresiona por la transparencia de sus aguas. En los días soleados, el azul verdoso es tan intenso que los peces parecen flotar bajo los pies de los visitantes.
Para que te hagas una idea de lo claro que es el mar allí, ni siquiera necesitas una máscara para observar la vida marina, aunque el buceo con esnórquel es una de las actividades más populares de la zona.
¿Qué esperar de la isla de Couves en Ubatuba?
A pesar de ser pequeña, la isla de Couves ofrece dos escenarios complementarios. La playa de Terra (o Praia Menor) suele ser el primer punto de desembarque de las lanchas. Con aguas tranquilas y translúcidas, es perfecta para quienes desean relajarse nada más llegar. Allí también se encuentra el único quiosco de la isla, que ofrece servicios básicos.
Por su parte, la playa de Fora (o Praia Maior), con unos 250 metros de extensión, atrae a quienes prefieren más espacio para extender la toalla y pasar horas alternando entre baños y descanso. Un rápido sendero, de aproximadamente cinco minutos, conecta las dos playas, lo que permite disfrutar de lo mejor de ambas en un mismo paseo.
Lo que realmente diferencia a la Isla de Couves es el estricto control de visitantes. El acceso está limitado por turnos (mañana, tarde o jornada completa, dependiendo de la temporada), una medida adoptada para preservar el ecosistema y evitar el exceso de visitantes. Para llegar, solo se puede utilizar embarcaciones acreditadas que salen de la región de Picinguaba, al norte de Ubatuba.
Este sistema requiere planificación, especialmente en días festivos y temporada alta, cuando las plazas se agotan rápidamente. Por otro lado, es precisamente esta organización la que mantiene el mar limpio, el ambiente tranquilo y la experiencia más exclusiva.

Prepárate para el viaje.
Si estás pensando en incluir la isla de Couves en tu próximo itinerario por la costa norte, vale la pena reservar el transporte con antelación y elegir, si es posible, los primeros horarios de la mañana. La luz hace que el agua sea aún más translúcida y el ambiente es más tranquilo, ideal para tomar fotos y bucear contemplativamente.
Además, como la infraestructura es mínima, es importante llevar agua, bocadillos ligeros, protector solar y repelente de insectos. Y todo lo que lleves debe volver contigo, ya que la política de cero residuos es fundamental para mantener el equilibrio medioambiental.
La isla de Couves demuestra que no es necesario cruzar el océano para vivir una experiencia digna del Caribe o las Maldivas. Si la idea es escapar de las playas obvias y vivir un día de mar realmente cristalino, tal vez sea el momento de planificar la visita antes de que se agoten las plazas para el próximo fin de semana.