Para ayudarle a refrescarse este verano, aquí tiene un consejo imperdible para escapar del calor de São Paulo sin tener que recorrer grandes distancias. Situada en Guarujá, la Praia de São Pedro ofrece como telón de fondo aguas cristalinas y selva atlántica preservada, y es uno de esos rincones escondidos que tanto nos gustan del litoral paulista.
El acceso a la playa -que, como dicta la ley brasileña, es pública- se realiza a través de condominios residenciales, lo que le da un aire de exclusividad y seguridad. Todo esto, sumado al hecho de que no hay comercios en la arena, la hace ideal para quienes priorizan el silencio y el contacto con la naturaleza.

Senderos, piscinas naturales y buenas olas
La Praia de São Pedro es un paraíso para los amantes del deporte, especialmente para los surfistas y bodyboarders, debido a sus fuertes olas. Los bañistas también pueden explorar las piscinas naturales que aparecen en medio de las rocas cuando baja la marea.
Otro detalle es la ubicación: la playa está enclavada en el Parque da Serra do Guararu, una zona de preservación medioambiental. Como resultado, una hermosa mancha de Mata Atlántica enmarca el mar cristalino, dando a la región un aire de refugio tropical.
Pero cuidado: el mar es revuelto lo que significa que se hunde rápidamente. Por eso, las familias con niños o ancianos deben extremar las precauciones.

¿Cómo visitar la playa de São Pedro?
Situada a 125 kilómetros de la capital paulista, Praia São Pedro es la opción perfecta para una excursión de un día o un fin de semana largo. Aunque la duración del trayecto varía en función del tráfico, la recompensa es una de las playas más bonitas y limpias del litoral sur.
Se accede por dos urbanizaciones, Tijucopava o Iporanga. Ambos tienen aparcamientos con plazas limitadas, por lo que se recomienda llegar temprano por la mañana si se quiere pasar allí el día. Es necesario identificarse para acceder a la playa, y a cambio los visitantes pueden aprovechar la infraestructura con duchas, aseos y fuentes.
Pero recuerde que no hay tiendas en la arena. Así que traiga bocadillos y todos los artículos que necesite para pasar el día, como toallas, yugos, crema solar y bolsas para recoger la basura. Al fin y al cabo, preservar este paraíso depende de todos nosotros.