La playa do Português surge entre las rocas casi como un truco de magia. Caminas por la costa de la playa do Félix, en Ubatuba, y de repente el paisaje cambia: una pequeña ensenada de aguas azul verdosas, arena clara y mar tranquilo aparece como si fuera un secreto revelado solo a quienes insisten en buscarlo.
Esta franja de arena de poco más de 30 metros se ha convertido en una sensación en las redes sociales y ha recibido el sobrenombre de «las Maldivas de São Paulo». La razón es simple: la transparencia del agua y su forma de herradura crean la impresión de una piscina natural de agua salada, digna de un destino internacional, pero a solo unas horas de São Paulo.
Paraíso casi secreto de la costa norte
En la esquina derecha de la playa de Félix, en Ubatuba, la playa de Português está rodeada de costas rocosas y vegetación autóctona, lo que ayuda a protegerla del mar abierto. Esta barrera natural mantiene el mar más tranquilo e intensifica la transparencia del agua. De esta manera, surge el famoso efecto caribeño que domina las fotos de verano.
Sin embargo, no siempre fue un lugar tan codiciado. Antiguamente se llamaba Praia Esquecida(Playa Olvidada), nombre que aún aparece en los mapas antiguos de la región. Los residentes cuentan que el paisaje actual también ha sufrido cambios a lo largo de las décadas que han transformado el espacio en la pequeña ensenada que conocemos hoy en día.
Lo que antes era prácticamente ignorado se ha convertido en uno de los rincones más deseados de la costa norte de São Paulo para quienes buscan un mar cristalino, un clima más reservado y esa sensación de descubrimiento.
Cómo llegar a la playa do Português
El acceso se realiza por la esquina derecha de la playa de Félix, caminando por la costa. Pero atención: es recomendable planificar la visita, preferiblemente, para los días de marea baja. Esto se debe a que, cuando sube la marea, el paso entre las rocas puede quedar bloqueado.
Además, hay un sendero alternativo que pasa por una estrecha grieta rocosa, lo que requiere mucha atención, especialmente si está resbaladizo.
Como no hay quioscos ni infraestructura de apoyo, es esencial llevar agua, bocadillos y recoger toda la basura al salir. Parte del encanto de la Praia do Português reside precisamente en su sencillez. Preservarla es garantizar que siga siendo ese pequeño paraíso escondido en la costa de São Paulo.