A pesar de su fama de «selva de piedra», São Paulo alberga muchos tesoros naturales. Un ejemplo es la Figueira das Lágrimas, que sorprende tanto por su imponente tamaño como por su longevidad. Con más de 200 años, está considerado el árbol más antiguo de São Paulo y ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos de la ciudad.
La Figueira das Lágrimas permaneció olvidada durante mucho tiempo en medio de la expansión urbana, casi talada y abandonada. Aun así, sigue firme como atracción en Sacomã, en la Zona Sur, y es un hito vivo de la historia de São Paulo.

El árbol más antiguo de São Paulo pudo ser el lugar de descanso de Dom Pedro I
La historia de la Figueira das Lágrimas comienza entre los siglos XVIII y XIX, cuando empezó a crecer en una zona que, en aquella época, era utilizada por viajeros y arrieros. Aunque no es posible determinar su edad exacta, los expertos afirman que tiene 240 años, lo que la convierte en el ser vivo más antiguo de toda la capital.
Su tronco muestra las cicatrices de décadas en la Estrada das Lágrimas, 515, en Sacomã. Pero algunos de sus recuerdos más impresionantes no han dejado marcas físicas, como el paso de Dom Pedro I por la zona.
Los mapas históricos confirman que el príncipe regente pasó junto a la higuera de camino a Ipiranga, antes de proclamar la independencia de Brasil. Algunos dicen incluso que el futuro emperador se detuvo a descansar a su sombra.

A pesar de su importancia histórica y medioambiental, durante décadas la Figueira das Lágrimas sufrió el abandono. En 1909, por ejemplo, los urbanistas cortaron sus ramas más grandes, mutilando el árbol hasta tal punto que estuvo a punto de sucumbir. Sin embargo, tras la presión popular, la vieja higuera recibió cierta atención por parte de las autoridades públicas, que construyeron un muro para protegerla en 1920.
En 2019, sin embargo, el (casi) centenario muro fue derribado por orden del Ayuntamiento, que quería construir allí una plaza abierta. Poco después, sin embargo, el riesgo de depredación llevó a levantar otro muro en su lugar. Hoy, la higuera sobrevive con la ayuda de Yara Rodrigues Caldas, que vive al lado y cuida voluntariamente de la «vieja» desde hace 54 años.

¿Por qué se llama Figueira das Lágrimas?
Desde el siglo XIX, la vieja higuera sirve de lugar de despedida. Las personas que partían de São Paulo se reunían bajo el árbol para despedirse de amigos y familiares, momentos a menudo marcados por las lágrimas.
En aquella época, por ejemplo, los recién licenciados de la Facultad de Derecho del Largo São Francisco tenían la tradición de reunirse a su sombra antes de regresar a sus ciudades de origen. Con el inicio de la Guerra del Paraguay, en 1864, el árbol se convirtió también en el lugar donde las familias despedían a sus hijos que iban a servir en el ejército brasileño.
Tantos encuentros conmovedores le han valido al árbol más antiguo de São Paulo el sobrenombre de Figueira das Lágrimas. Aunque hoy pocos conocen su historia, el nombre lo eterniza como un espacio lleno de recuerdos, despedidas y reencuentros, marcando la memoria afectiva de la ciudad de São Paulo.