Un yacimiento arqueológico en el interior de São Paulo conserva artefactos de siete mil años de antigüedad, que revelan la vida cotidiana de los primeros habitantes de la región. Situado en Presidente Epitácio, en el extremo oeste de São Paulo, el lugar alberga miles de piezas relacionadas con los pueblos tupí-guaraní, como hachas y cerámicas muy detalladas.
Se trata del yacimiento arqueológico Lagoa São Paulo II, que pronto contará con un museo dedicado a su historia. El nuevo centro cultural está en fase de construcción y ayudará a proteger los artefactos, creando así un nuevo centro arqueológico a 650 kilómetros de la capital.

El yacimiento arqueológico Lagoa São Paulo II guarda vestigios milenarios
El yacimiento histórico fue descubierto en 1995, durante unas excavaciones de rescate arqueológico para la construcción de la central hidroeléctrica UHE Engenheiro Sérgio Motta. El lugar se convirtió entonces en un campo de excavación para los especialistas de la Universidad Estatal Paulista (Unesp) de Presidente Prudente, que encontraron más de 25 000 piezas a lo largo de los años.
Las investigaciones han identificado la presencia de tres grupos indígenas que ocuparon la región debido a la fertilidad del suelo y a la gran abundancia de caza. Los arqueólogos han recuperado fragmentos de urnas funerarias, vasijas, cerámicas y hachas en forma de media luna, que probablemente se utilizaban en rituales sagrados de la cultura tupí-guaraní.
Actualmente, unos 12 000 de estos objetos están bajo el cuidado del Centro de Museología de la Unesp.

El futuro Museo Arqueológico e Histórico del Oeste de São Paulo (Mahop)
El objetivo final es conservar todas las piezas en el nuevo Museo Arqueológico e Histórico del Oeste de São Paulo (Mahop), que actualmente se encuentra en construcción. El proyecto promete transformar el turismo local, inspirándose en museos extranjeros para ofrecer una experiencia innovadora.
Además de las exposiciones permanentes, habrá senderos por el bosque y zonas de visita al aire libre en el propio Yacimiento Arqueológico Lagoa São Paulo II. Así, el público podrá vivir una experiencia única de «búsqueda del tesoro» arqueológico, observando las excavaciones y conociendo los objetos en el lugar donde fueron encontrados.
El nuevo centro cultural no solo protegerá la historia, sino que también permitirá nuevas investigaciones sobre las poblaciones prehistóricas de São Paulo. Por eso, vale la pena estar atento a los próximos anuncios del ayuntamiento de Epitácio sobre la inauguración del Mahop, que promete convertirse en una parada obligatoria para explorar las raíces del oeste de São Paulo.
