Seguro que ha oído hablar de Pindamonhangaba, la ciudad con el nombre más difícil de pronunciar de São Paulo, pero ¿se ha preguntado alguna vez qué se puede hacer allí? El municipio es uno de los más importantes del Valle del Paraíba y es una opción imperdible, aunque menos obvia, para una escapada al interior de São Paulo.
Y es que Pinda -como dicen los lugareños- ¡tiene atracciones para todos los gustos! Senderos por la Mata Atlántica, mansiones preservadas y parques relajantes la convierten en un consejo de oro para los amantes de las atracciones históricas y naturales. Y lo mejor: está a menos de dos horas de la capital, perfecto para una escapada de fin de semana.

¿Qué hacer en Pindamonhangaba?
Atracciones históricas
Los primeros registros de Pindamonhangaba datan de hace más de 300 años, en el siglo XVII. Por eso, la ciudad conserva edificios antiguos que guardan vestigios de la historia de São Paulo, desde los bandeirantes hasta el apogeo del ciclo del café. El Palacete 10 de Julho, por ejemplo, es una mansión de la década de 1870 que fue residencia de los barones de Itapeva. Hoy, el edificio de arquitectura francesa es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, con entrada gratuita.
El Museo Histórico y Pedagógico D. Pedro I e Dona Leopoldina es una mansión de la década de 1850 construida con técnicas de tierra apisonada y pau-a-pique, de arquitectura neoclásica. Antigua residencia del cafetero Visconde da Palmeira, el edificio alberga ahora una colección que cuenta la historia de la ciudad y de su antigua élite cafetera.
El Bosque da Princesa también ofrece un tranquilo y agradable paseo por la naturaleza. El lugar alberga varias especies de plantas autóctonas y exóticas, algunas de las cuales fueron donadas por el emperador Pedro II. La propia pareja imperial Conde D’Eu y la Princesa Isabel visitaron el lugar, un dato curioso que hace aún más interesante el paseo.

Gastronomía y naturaleza
Pindamonhangaba no es sólo el centro histórico. La ciudad cuenta con bellos paisajes naturales, como la Cascada de Búfalos, considerada una de las más bellas del Valle del Paraíba. A los pies de la Serra da Mantiqueira, la cascada es de fácil acceso y es una buena opción para los que buscan caminatas rápidas y baños refrescantes.
Otra visita obligada es el Mercado Municipal, donde podrá encontrar productos regionales del interior de São Paulo y experimentar un poco de la vida cotidiana de los lugareños. Pero si va con niños, también merece la pena pasar un día en Happy Kids, un parque acuático lleno de refrescantes atracciones cuya entrada cuesta a partir de 40 reales.