El Expreso Turístico de Paranapiacaba es más que un simple paseo en tren: es un viaje nostálgico por la historia ferroviaria de São Paulo que encantará a viajeros de todas las edades. La ruta conecta la estación de Luz con el encantador pueblo inglés de Santo André en una auténtica locomotora de los años 50, que nos da la sensación de volver a la época dorada del ferrocarril en suelo paulista.
Si le apetece salir de la rutina, merece la pena embarcarse en este viaje. Al fin y al cabo, además de hacer el viaje en tren, podrá explorar todo el encanto y la historia de Paranapiacaba uno de los rincones más emblemáticos de la región metropolitana.

¿Ha viajado alguna vez en el Expreso Turístico de Paranapiacaba?
Viajar en el Expreso Turístico de Paranapiacaba es como embarcarse en un viaje en el tiempo. Los pasajeros salen de la Estación de la Luz en vagones históricos restaurados y recorren 48 kilómetros hasta la aldea inglesa. A lo largo del trayecto, los monitores comparten historias y curiosidades del pasado ferroviario de São Paulo, haciendo que los visitantes se sumerjan aún más en la experiencia.
El viaje en sí ya es una atracción, pues recorre estaciones históricas y paisajes de la Mata Atlántica, con servicio a bordo disponible. Pero al llegar a Paranapiacaba, el viaje se vuelve aún más especial. Al fin y al cabo, la auténtica aldea inglesa conserva vestigios de los siglos XIX y XX, cuando era el hogar de los trabajadores de la São Paulo Railway (SPR), la empresa que innovó el transporte ferroviario en el estado.
Los viajes en tren a Paranapiacaba suelen realizarse los fines de semana y días festivos, con salida por la mañana y regreso por la tarde. También hay viajes especiales de Halloween e incluso un tren temático de Star Wars que hacen el viaje aún más divertido.

¿Qué hacer en Paranapiacaba?
Cuando desembarque del Expreso Turístico, prepárese para explorar las atracciones históricas y naturales de Paranapiacaba. La Torre del Reloj, por ejemplo, está inspirada en el Big Ben de Londres y recuerda los orígenes ingleses de la ciudad. El Museo Castelinho y el Patio Ferroviario mantienen vivo el aura ferroviaria que caracterizaba a la ciudad en el pasado.
Para los amantes del senderismo, el Parque Nascentes merece una visita. Además de preservar 426 hectáreas de Mata Atlántica, cuenta con rutas guiadas de diferentes niveles de dificultad aptos para todos los perfiles de visitantes.
Lo más increíble de todo, por supuesto, es poder hacer su traslado en un auténtico tren del siglo XX. Si tienes curiosidad, sólo tienes que consultar más información sobre el recorrido en la página web del CPTM y asegurar tu billete a partir de 50 reales. ¡La diversión está garantizada!
