Este sábado, día 17, la Praça do Campo Limpo acoge la primera edición del Festival Circuito Rango, a partir de las 10 de la mañana. El evento gratuito marca el estreno de una iniciativa que une comida, música y ocupación cultural del espacio público, situando la periferia en el centro de la experiencia.
Ideado por la Agencia Solano Trindade, en colaboración con el proyecto Organicamente Rango y el Ministerio de Cultura, el festival tiene como tema «la periferia y la alimentación tienen mucho que ver».
La propuesta es valorizar la cocina producida en las favelas y los barrios periféricos. De esta manera, se reconoce la comida como identidad cultural, herramienta de generación de ingresos y forma de expresión colectiva.
La gastronomía de los barrios marginales como protagonista
El Circuito Rango reúne restaurantes de diferentes barrios marginales de São Paulo, que presentan platos elaborados especialmente para el festival, junto con opciones clásicas y populares. Por ejemplo, pastel y bocadillo de pernil.
La diversidad de sabores refleja la riqueza de las cocinas periféricas, con recetas que combinan tradición, creatividad e ingredientes brasileños.
La edición inaugural también rinde homenaje al Maré de Sabores, un restaurante situado en la favela de Maré, en Río de Janeiro, reconocido a nivel nacional por su labor de valorización de la cocina periférica y del territorio en el que opera.
Música, cultura y ocupación del espacio público
Además de la gastronomía, el festival apuesta por una programación musical que refuerza el carácter festivo del evento. Suben al escenario Paula Lima, Luana Bayô y la DJ Vivian Marques, creando una banda sonora que dialoga con diferentes expresiones de la cultura negra y periférica.
La propuesta es transformar la plaza en un espacio de encuentro, convivencia y celebración colectiva a lo largo de todo el día.
Intercambio de conocimientos y formación
Otro punto destacado de la programación son las clases abiertas y los momentos de intercambio con cocineras y chefs periféricos, que abordan temas como la memoria alimentaria, la sostenibilidad, el emprendimiento y la identidad cultural. La iniciativa amplía el alcance del festival, mostrando que la gastronomía también es conocimiento, historia y intercambio de saberes.