São Paulo acaba de ganar una nueva dirección que promete convertirse en parte del itinerario gastronómico de la ciudad. Hace unas semanas, Mata Città abrió sus puertas al público como homenaje a la herencia italiana que ha modelado los sabores, las costumbres y la propia identidad de São Paulo.
Idealizado por Alex Allard, creador de Cidade Matarazzo, el restaurante ocupa un edificio a pocos pasos de la Avenida Paulista. Desde el desayuno hasta la última copa de la noche, el espacio ofrece una experiencia que combina una rica gastronomía y una estética cinematográfica.

Mata Città: una Italia escénica en el corazón de São Paulo
Con 1.600 m² repartidos en siete salas interconectadas, Mata Città se concibió como una película en movimiento.
Diseñado por el estudio TOCA de Malu Barretto, el proyecto arquitectónico privilegia una estética rica en sensaciones. Por ello, el arte pintado a mano, la cerámica artesanal, las lámparas recuperadas, los terciopelos profundos, los espejos y los colores saturados crean un entorno que dialoga directamente con el cine italiano de los años sesenta y setenta. Además, el paisajismo refuerza la sensación de refugio urbano, con plantas trepadoras, vegetación colgante y jarrones escultóricos que crean un verdadero oasis en el centro de la ciudad.
Cada uno de los siete espacios de Mata Città actúa como un capítulo de esta narrativa mediterránea:
- Dolce Vita: cafetería, brunch todo el día, pastelería y heladería en un ambiente nostálgico.
- Capo: un bar a media luz inspirado en la teatralidad de los bares romanos.
- Conde: un homenaje a Francesco Matarazzo, con la atmósfera de un museo vivo de la inmigración italiana.
- Cucina: vibrante emporio de quesos, embutidos y productos artesanales italianos.
- Terrazza: terraza mediterránea con telas ligeras y coloridas cerámicas.
- Positano: exuberancia de la Costa Amalfitana en tonos ámbar y paredes de botellas.
- Tivoli: jardín de invierno tropical con bambúes, enrejados verdes y techo de espejos.
Dónde comer pasta en São Paulo: cocina italiana generosa y popular hecha para compartir
El menú, diseñado por Felipe Rodrigues, chef ejecutivo del complejo, y Thiago Saldiva, chef ejecutivo de la casa, celebra Italia con autenticidad. Las opciones hacen hincapié en la cocina italiana en su forma más popular y a precios asequibles. Entre lo más destacado:
🍕 Pizzas
- Margherita (R$38): tomate, fior di latte y albahaca.
- Calabrese (45 reales): calabrese ahumada, cebolla caramelizada y aceite de guindilla
- Pizzetta Burrata (49€): tomate confitado, burrata, limón siciliano y borde de pesto
🍝 Pasta
- Aglio e Olio (40 £): espaguetis con ajo, guindilla y perejil
- Agnolotti dal Plin (70 €): mantequilla, parmesano y demi-glace
- Pasta all’Assassina (40 €): exclusiva de Capo, con salsa de tomate picante
🥩 Platos para compartir
- Ossobuco al Vino Rosso (160 €), estofado durante 12 horas
- Lasagna della Mata (68 reales), con boloñesa y crema de parmesano
- Bistecca (489 R$), un corte de 900g servido en el salón Conde

Cócteles y vinos: un acento italopaulista en la copa
La experiencia se completa con un cóctel de autor de Gabriel Bressane y Carlos Franco. Las bebidas marcan el ritmo de la velada, con recetas creativas como:
- Negroni Del Conde (R$ 75): ginebra, amaro, vermut rosso, plátano, açaí y cacao.
- Sgroppino (R$60): sorbete de fresa, rosado con mora y albahaca
- Volare (R$75): flor de saúco, fino de jerez, rosado con mora y club soda
Por último, la carta de vinos reúne 300 etiquetas, pensadas para acompañar la generosidad del menú y estimular los descubrimientos.
