Situada en la región nordeste del estado de São Paulo, Batatais puede tener un nombre curioso, pero guarda sorpresas que harán las delicias de cualquier viajero. La ciudad es tranquila, llena de encanto y conserva una rica historia cultural.
Y para empezar con una de las curiosidades más impresionantes, Batatais alberga la Iglesia Matriz Bom Jesus da Cana Verde, famosa por los hermosos paneles pintados por Candido Portinari (sí, el mayor muralista brasileño dejó aquí parte de su legado). Sólo este aliciente ya es suficiente para despertar la curiosidad de cualquiera que ame el arte, la historia y los tesoros escondidos del campo paulista.

¿Qué hacer en Batatais?
Su viaje puede comenzar en la ciudad vecina, donde encontrará el Museo Histórico y Pedagógico Cândido Portinari, instalado en la casa donde el artista pasó su infancia y juventud. El espacio contiene objetos personales, documentos y réplicas de sus obras más impactantes, que le ayudarán a comprender los orígenes del talento que conquistó el mundo.
De vuelta a Batatais, merece la pena visitar el Parque Náutico Engenheiro Carlos de Lacerda, un lugar luminoso y agradable para descansar, pasear, hacer picnic e incluso practicar deportes náuticos. La vista del embalse es preciosa y proporciona esa agradable sensación de pausa en medio del viaje.
La joya de la ciudad, sin embargo, sigue siendo la Iglesia Matriz Bom Jesus da Cana Verde, la única en el mundo que alberga obras originales de Portinari en un espacio religioso. La visita impresiona tanto por el arte como por la arquitectura. A su alrededor, la encantadora Praça Cônego Joaquim Alves (o Praça da Matriz) sirve de punto de encuentro, ideal para pasear tranquilamente y empaparse del ambiente campestre.

Visite esta localidad turística
¿Encantado por Batatais? La ciudad está a 4,5 horas de viaje de la capital, São Paulo, y cuenta con buenas opciones de alojamiento. Además, está cerca de Ribeirão Preto, lo que facilita aún más la planificación de la ruta.
Ahora sólo tiene que planificar y ponerse en camino para ver de cerca las obras de Cándido Portinari, un auténtico regalo para cualquier amante de la cultura brasileña.
