¡ BTS vuelve a Brasil en octubre, y los fans pueden aprovechar el concierto para disfrutar del K-pop en São Paulo! El recorrido va desde la Avenida Paulista hasta el Bom Retiro con eventos gratuitos, gastronomía coreana y tiendas temáticas.
Si te has quedado sin dinero después de comprar las entradas, esta selección te vendrá como anillo al dedo. Al fin y al cabo, el recorrido incluye una programación cultural asequible para que te sumerjas en el universo de BTS en São Paulo.
K-pop en São Paulo: eventos gratuitos e inmersión cultural
El Centro Cultural Coreano de Brasil (Avenida Paulista, 460) tiene entrada gratuita y, en octubre, ofrece una programación especial dedicada a BTS. El espacio acoge exposiciones, organiza cursos y talleres, además de contar con una biblioteca con un fondo de títulos originales en coreano y traducciones.
Otra parada gratuita es el Universo KFood, que ocupa el sótano del centro comercial Eldorado (Avenida Rebouças, 3970). Hasta el 31 de octubre, esta iniciativa te permite explorar la gastronomía de Corea del Sur y descubrir los platos favoritos de las estrellas del K-pop.

¡Canta tus canciones favoritas de BTS en Bom Retiro!
En el centro de la ciudad, el barrio de Bom Retiro concentra las mejores tiendas para los fans de los k-dramas. La galería K Square (Rua Guarani, 266), por ejemplo, reúne tiendas de papelería, cosméticos de k-beauty y diversos productos con licencia de artistas surcoreanos.
Para probar la auténtica cocina coreana, el restaurante Uri Omma Kimchi (Rua Três Rios, 244) destaca por su receta tradicional de acelgas picantes y fermentadas. La carta atrae a los fans porque ofrece varias variaciones del plato, incluida la que, según dicen, es la favorita de J-Hope.
El recorrido por el barrio termina en el Wa! Bar (Calle Prates, 613). El local cuenta con salas privadas de karaoke, donde pequeños grupos se reúnen para cantar el repertorio pop coreano. ¡Así podrás disfrutar de lo mejor del K-pop en São Paulo sin que te cueste un ojo de la cara!
Nota de la redacción: Artículo escrito en colaboración con Pryscila Carmo, productora de vídeo de São Paulo Secreto.
