São Paulo acaba de ganar una nueva dirección que promete unirse a la lista de los hotspots más deseados de la ciudad: Starlane. El bar, creado en 2018 en el este de Londres, acaba de abrir su primer local internacional en la Avenida Rebouças.
El espacio combina cócteles de autor, pizza artesana, curación musical de vanguardia y un ambiente diseñado para estimular todos los sentidos. ¿El resultado? Una mezcla perfecta de cultura, bebidas y música, con alma paulista y espíritu cosmopolita.

Un nuevo clásico: Starlane y el sonido que se siente en la piel
Ubicado en un edificio de 480 m² de la década de 1940, el nuevo bar Starlane de São Paulo combina sofisticación y sencillez.
El diseño conserva el suelo de tacos original y revela la estructura arquitectónica del espacio, con columnas, vigas y ladrillo visto. Jardines con altos árboles, una cocina acristalada, un bar interior y otro exterior, gradas y un horno de pizza a la vista del público completan el ambiente.

La experiencia va más allá de la estética: Gunter Sarfert (Cora, Lágrima, ex Caracol) e Ingrid Shindo firman la carta de bebidas. Mientras, la carta de pizzas clásicas está dirigida por el chef Thiago Cerqueira, todo ello armonizado con un refinado comisariado musical y un exclusivo sistema acústico.
Uno de los grandes diferenciales de la casa es el sistema de sonido hecho a medida, con torres de 2,7 metros de altura y grandes bocinas blancas inspiradas en los modelos de época. El ingeniero André Luiz Costa se encargó del proyecto acústico, creando una inmersión sonora que abraza al público, desde la pista de baile hasta los sofás del bar.

«Nuestra idea es ofrecer un viaje sonoro, donde la música se sienta, no sólo se oiga», resume Lisa Uhlendorff, una de las socias del local de São Paulo.
Starlane São Paulo abre de miércoles a domingo y pretende ser el nuevo punto de encuentro de diferentes tribus, sin etiquetas ni aspavientos, pero con mucha personalidad, cariño y conexión.
📍 Avenida Rebouças, 3642 – Pinheiros