La pequeña ciudad de São Simão, en el interior de São Paulo, recibió un regalo que promete movilizar a los fieles católicos del estado. Estamos hablando de la reliquia de San Juan Pablo II: un fragmento de primer grado enviado directamente desde Cracovia, en Polonia, tras una autorización especial del Vaticano.
La llegada del relicario puso al municipio de apenas 13 000 habitantes en el mapa del turismo religioso de São Paulo e incluso de Brasil, ya que pocas parroquias en el mundo guardan reliquias de este santo.
El viaje de la reliquia de San Juan Pablo II al interior de São Paulo
Para la Iglesia Católica, la reliquia es un símbolo visible de la fe y de la memoria de los santos. Se dividen en tres categorías: fragmentos del cuerpo ( primer grado), objetos de devoción de uso personal (segundo grado) y objetos que tocaron el cuerpo o la tumba del santo ( tercer grado).
En el caso de São Simão, los fieles ya pueden visitar una reliquia ex sanguine ( de la sangre) del Papa. Está expuesta para su veneración en la Iglesia Matriz de São Simão Apóstolo, en la región metropolitana de Ribeirão Preto.
La llegada del fragmento se produjo por iniciativa del padre Carlos Alberto Batistini, natural del municipio, con el apoyo del arzobispo Dom Moacir Silva. Ambos enviaron una solicitud formal a las autoridades del Vaticano, que permitieron el envío del relicario a la ciudad de São Paulo.

Nuevo destino en el turismo religioso de São Paulo
En una entrevista con G1, el padre Wagner Gleyson Theodoro, actual responsable de la parroquia de São Simão, afirma que «la reliquia de San Juan Pablo II (…) no es un objeto mágico, sino una señal concreta de la encarnación de la santidad».
A partir de este martes, día 19, el relicario estará disponible para que los fieles lo visiten durante la semana. El párroco prevé que esta novedad convierta a São Simão en un centro de peregrinación, junto a los grandes destinos religiosos del estado, como Aparecida.
