Las mansiones históricas son uno de los grandes encantos de São Paulo y simbolizan el pasado de la capital. A pesar de su importancia, muchos de estos edificios no se cuidan y acaban en estado de abandono. Un ejemplo es el Palacete da Praça Roosevelt, un edificio de más de 100 años cuya belleza se oculta ahora tras muros y grafitis.
De bastión de la élite a mansión abandonada en Bela Vista
Inaugurada en 1912, la mansión fue inicialmente la residencia de Silvério Ignarra Sobrinho, inmigrante italiano pionero de la electricidad en Brasil. En una época de gran desarrollo y enriquecimiento de la ciudad, la mansión se convirtió en lugar de encuentro de la élite paulista.
El destino de la propiedad cambió en 1929, cuando se convirtió en sede de un anexo de la Deutsche Schule, una prestigiosa escuela alemana. Con la Segunda Guerra Mundial, la institución se vio obligada a romper lazos con Alemania, convirtiéndose en el renombrado Colegio Visconde de Porto Seguro.
Tras la marcha del colegio, el Palacete de la Praça Roosevelt pasó a ser propiedad del gobierno paulista, que pretendía instalar allí una escuela pública. Sin embargo, los planes cambiaron y la mansión permaneció vacía, deteriorándose gradualmente. Como resultado, el edificio se encuentra actualmente en un estado crítico: la estructura está comprometida, hay ladrillos expuestos en la fachada y el techo se ha derrumbado, dejando el interior vulnerable a la intemperie.

¿Hay esperanza para el Palacete da Praça Roosevelt?
Aunque el palacete fue declarado patrimonio histórico de São Paulo en 2022, su situación sigue siendo complicada. Afortunadamente, recientes movilizaciones podrían dar una nueva oportunidad al Palacete da Praça Roosevelt y devolverle su valor para la comunidad.
El Instituto São Paulo Antiga, junto con la diputada estatal Ediane Maria (PSOL), vecinos y colectivos, lidera un movimiento en defensa de la conservación del palacio. El objetivo es revitalizar el edificio y convertirlo en un espacio útil para la población, como un museo, una guardería o un centro cultural. Más información sobre la iniciativa en las redes sociales del Coletivo Ocupa Praça Roosevelt.