Tras años de abandono, la Mansión de Hebe, en Morumbi, ha encontrado finalmente su destino: ha sido demolida para dar paso a un condominio. Sin embargo, hay otra residencia en São Paulo que se encuentra en estado de decadencia y embrollo legal, a pesar de todo el lujo que presenció en el pasado. Se trata de la Mansión Clodovil, abandonada desde la muerte del diseñador de moda en 2009.
Durante décadas, la casa de Clodovil fue símbolo de glamour y sofisticación. La propiedad en Ubatuba, en la costa de São Paulo, tenía veinte habitaciones, un jardín de invierno, una piscina con vistas al mar e incluso un pasadizo secreto. Hoy, sin embargo, el escenario es muy diferente. Parte de la mansión ha sido demolida y lo que queda está cubierto de maleza, grietas y otros signos de degradación.

¿Por qué está abandonada la Mansión Clodovil?
A pesar de su estado actual, la propiedad llegó a valer 1,6 millones de reales debido a su grandeza: tenía suites, salas de fiestas, capilla, sauna y jardín con lago artificial, todo frente al mar. Además de por su lujo, la Mansión Clodovil también destacaba por sus curiosos detalles. Su dormitorio, por ejemplo, tenía un pasadizo secreto que conducía al exterior en caso de emergencia.
A pesar de todo el glamour, el lugar ha estado vacío y sin mantenimiento desde la muerte del diseñador de moda . Además, una orden judicial obligó a demoler parte de las habitaciones, lo que desvirtuó aún más el diseño original.
En 2018, un residente de Campinas compró la propiedad por 750.000 reales, que supuestamente servirían para saldar las deudas de la herencia de la presentadora. Muchos pensaron que ese sería el final del embrollo de la Mansión Clodovil, pero los problemas no terminaron ahí.

El futuro de la residencia sigue siendo incierto
La Mansión Clodovil está situada entre las playas de Leo y Meio, a orillas de la autopista BR-101, en Ubatuba , dentro del Parque Estatal de Serra do Mar. La propiedad fue construida antes de que existiera la reserva, pero el estado actual prohíbe la transferencia de la propiedad del inmueble.
En consecuencia, la mujer de Campinas sólo tendría derecho a utilizar la zona, sin poder realizar reformas ni restauraciones. Al enterarse, la compradora pidió que se anulara la oferta, pero el tribunal denegó la solicitud y ordenó que se le transfiriera el derecho de uso. Sin embargo, la Fiscalía de São Paulo solicitó la demolición total del inmueble por motivos medioambientales, y la transferencia no se llevó a cabo.
Al final, ni la demolición total ni la cesión del derecho de uso a la compradora llegaron a buen puerto. El importe de la puja permanece depositado en el juzgado, mientras que la Mansión Clodovil sigue en situación precaria, sin mantenimiento. Así, la residencia de uno de los mayores iconos de la moda brasileña sigue teniendo un destino incierto, albergando recuerdos de un pasado glamuroso que hace tiempo que se perdió.