Santos está a poco más de una hora de São Paulo, lo que la convierte en el destino perfecto para una escapada a la costa. Al ser una de las playas más cercanas a la capital, la ciudad ofrece a los paulistas la posibilidad de disfrutar del océano sin largas horas de carretera, combinando practicidad y belleza natural. Por eso, hemos reunido algunos consejos sobre qué hacer en Santos, para que pueda aprovechar al máximo su excursión de un día a la «playa de São Paulo».

Qué hacer en Santos: ¡playas y mucho más!
En primer lugar, no podemos dejar de hablar de ellas: las playas. La mayor ciudad del litoral paulista ofrece opciones para todos los gustos, desde familias hasta surfistas y personas que buscan pasar un buen rato. Las playas de Embaré y Gonzaga, por ejemplo, concentran una gran cantidad de tiendas, bares y restaurantes, que agradan a los que quieren vivir el bullicio local.
La playa de Aparecida cuenta con la famosa Fuente de Sapo y está cerca del Sesc, lo que la convierte en una de las favoritas de quienes viajan con niños. Por su parte, la playa de José Menino ofrece olas perfectas para la práctica del surf, y su Quebra-Mar garantiza la diversión fuera del agua para los menos aventureros.
Otra atracción frente al mar es el Jardim da Orla, cuyos 5.000 metros de longitud le han valido el récord del mayor jardín de playa del mundo.

¿Cansado del mar? No le faltarán atractivos culturales e históricos
El encanto de la «playa de los paulistas» va mucho más allá de tomar el sol, con una programación histórica y cultural ineludible. Para los que quieran sumergirse en el pasado, la Línea del Tranvía Turístico y el Museo del Café son paradas obligatorias.
También merece la pena visitar el Museo Pelé, que celebra la carrera del Rey del Fútbol, y subir en funicular hasta el Monte Serrat, donde se encuentran el antiguo casino y el santuario de la patrona de la ciudad.
Por último, visite FeirArte, que los fines de semana ocupa la ciudad con puestos de artesanía, moda y gastronomía . Al fin y al cabo, una vez que haya disfrutado de las atracciones locales, nada mejor que asegurarse un recuerdo de su excursión de un día a Santos.
