¿Qué le parece visitar una ciudad fuera de los caminos trillados para disfrutar de lo mejor del ecoturismo y los deportes náuticos, mientras disfruta de unas vistas impresionantes? Avaré, situada a unas 3,5 horas de São Paulo, es un encantador centro turístico que conquista a los visitantes con sus paisajes naturales, su ambiente acogedor y sus experiencias únicas en plena naturaleza.
La ciudad combina aguas cristalinas, buena comida y un encantador ambiente rural. Y, por supuesto, no puede irse sin probar el tradicional Pingo de Leite, el dulce más famoso de la región, considerado uno de los mejores del estado.

¿Qué hacer en Avaré?
Lo más destacado de Avaré es, sin duda, el ocio náutico. El embalse de Jurumirim es la principal atracción, con aguas limpias perfectas para bañarse, pescar y practicar deportes acuáticos como stand-up paddle, kayak, moto acuática y paseos en lancha rápida. En la orilla del embalse, varios quioscos, posadas y campings ofrecen instalaciones completas para quienes quieran pasar el día disfrutando de las vistas.
Además del agua, Avaré también es un gran destino para el ecoturismo. El Horto Florestal de Avaré es un paraíso verde con senderos, áreas de picnic y espacios ideales para observar la fauna y la flora. La Cachoeira dos Rochas es uno de los lugares más populares para bañarse, con refrescantes pozos y una hermosa cascada. Y para completar el recorrido, merece la pena subir a la Praça da Paz, también conocida como Mirante Cristo Redentor, desde donde se puede disfrutar de una de las vistas más bellas de la ciudad.

Visite este centro turístico
Avaré es encantadora en cualquier época del año, pero cobra aún más vida en verano, cuando la presa se llena de gente y los eventos al aire libre se apoderan de la ciudad. Entre las celebraciones más tradicionales están el Carnavaré, la Procesión Fluvial en honor a la Inmaculada Concepción (el 8 de diciembre) y la Feria de Artesanos, que se celebra los domingos en el Camping Municipal.
