Bajo el nombre de «Operación SP Siempre Alerta», la movilización del gobierno de São Paulo para hacer frente a El Niño tiene como objetivo prevenir y dar respuesta a las situaciones provocadas por los fenómenos climáticos extremos previstos para 2026 y 2027.
La Operación SP Siempre Alerta, que sustituye y amplía la antigua Operación Lluvias de Verano, prevé medidas contra los cambios climáticos derivados de El Niño, como tormentas, inundaciones, olas de calor intensas, sequías e incluso incendios forestales.
Aunque en 2026 estaremos en alerta climática, desde 2023 el estado —a través del Fondo Estatal de Recursos Hídricos (Fehidro)— ya ha destinado unos 1,19 mil millones de reales a proyectos de apoyo a los municipios para reducir riesgos y reforzar la infraestructura hídrica y medioambiental.
En total, esos recursos han permitido llevar a cabo 1.297 proyectos en 338 municipios de São Paulo.
¿Cómo va a funcionar la operación?
La estrategia funciona de forma integrada con la Defensa Civil y reúne a ayuntamientos, empresas de servicios básicos y otros organismos estatales.
Este año, la idea es centrar la movilización también en otros fenómenos meteorológicos, y no solo en la temporada de lluvias de verano, como solía hacerse. La movilización empieza dos meses antes que la operación que se puso en marcha en diciembre de 2025.
El plan de la Operación SP Sempre Alerta

El plan prevé un seguimiento constante y la publicación de boletines diarios por parte del Centro de Gestión de Emergencias de la Defensa Civil, con previsiones meteorológicas y clasificación de riesgos por región. Estos informes se envían a las defensas civiles municipales con hasta tres días de antelación, lo que garantiza tiempo suficiente para tomar medidas preventivas.
Por cierto, en materia de prevención, el Panel de Inteligencia «SP Sempre Alerta» se actualizará con nuevas funcionalidades y la integración de datos del sistema Earth Networks.
Con más tecnología, la herramienta podrá indicar el desplazamiento de las lluvias y calcular en cuánto tiempo llegarán a las localidades vecinas.
El plan también establece clasificaciones regionales según la gravedad de la situación, el nivel de preparación y la movilización necesaria:
- Verde: Observación
- Amarillo: Atención
- Naranja: Alerta
- Rojo: Emergencia
Además, las conocidas alertas de riesgo inminente que la población recibe por SMS seguirán activas, mientras que el Cuerpo de Bomberos y la Policía Militar actúan de forma conjunta en situaciones extremas, como anegamientos, inundaciones y el rescate de personas aisladas.
La intervención moviliza equipos sobre el terreno, drones y el apoyo del helicóptero Águia para inspeccionar zonas de riesgo y acceder a puntos aislados.
Formación de profesionales
La Defensa Civil también ha invertido en la formación de agentes municipales hasta diciembre. Unos 3.500 profesionales de los 645 municipios de São Paulo han participado en cursos de formación centrados en los siguientes ámbitos:
- Inundaciones, atención prehospitalaria e incidentes frecuentes durante la temporada de lluvias;
- Sistema de Mando de Operaciones de Emergencia;
- Gestión de refugios y elaboración de planes de contingencia;
- Previsión climática relacionada con El Niño;
- Políticas públicas en situaciones de emergencia.
Y, por último, además de la formación técnica, los profesionales recibirán los llamados «kits de verano», que incluyen chubasqueros, cascos, chalecos, botas de PVC, lonas, guantes y pluviómetros.